Simplemente llega un momento...

28/07/2016

Llega un momento en que debes pararte, mirar a tu alrededor y pensar si estas donde quieres estar y haciendo lo que quieres hacer...Trecientos tres días viajando, una locura, casi aún puedo sentir el viento cálido que venia del mar al sur de Madagascar, ese fuego que se creó en mi estómago para luego recorrer mi cuerpo de pies a cabeza al ver a ese enorme elefante saliendo entre la maleza a apenas cuatro metros de la moto,  de noche y sin estar preparados ningunos de los tres.  Aún puedo sentir los nervios de correr y correr de un lado a otro de la pequeña isla para llegar antes de que la marea hiciera desaparecer esa extraña y caprichosa ola en mitad del mar chino, dejando paso a una fina capa de agua que apenas cubriera los miles de colores que escondía bajo ella.

 

 

 

Todo parece que fue ayer, piensas en todo el camino que hemos hecho, las muchas personas que hemos conocido, que de alguna u otra manera forman parte de nuestro "sueño", el calor y el sudor de cada paso dado bajo más de cuarenta grados de temperatura cargados con cuatro maletas y dos buguis, las horas sin comer en guaguas interminables o en barcos desmantelados para llegar a "ese sitio" que ronda tu cabeza e imaginas que te dejara, inexplicablemente, con ganas de no irte nunca más...Todo eso se mezcla en tu cabeza dando vueltas y más vueltas, para convertirse en una agradable y relajante sensación que deja paso a un largo paréntesis con la mirada perdida y con un extraño e indescriptible sabor en tu boca.

 

Esta noche, de vuelta a "casa", como llevo haciendo éstas últimas tres semanas, caminando por esa avenida llena de coches, contaminación, carteles luminosos, gente durmiendo en el suelo sobre cartones, ruidos, sonrisas desfasadas y muchas miradas amables, todo me ha parecido mas lejano y confuso. Una cortina de imágenes que no podían salir con tanto "ruido" o que simplemente se negaban a aparecer de ese modo, como revindicándose para que las dejara donde estaban, en ese paraíso mental que se llama sueños, en el que todo cobra sentido y en dónde nuestros mejores momentos vuelven una y otra vez para que no olvidemos lo importante que es no "detenerte" en tu camino, que siempre hay tiempo, pero que el tiempo pasa y tu pasarás con él.

 

Toma impulso y continúa, continúa siendo lo que tu quieras ser, deja paso a tu parte emocional para que tome el control de todo y te guíe, párate si, pero el tiempo necesario y justo para pensar y seguir, el camino sera largo, es toda una vida, pero asegúrate que pasarás por todos los sitios que tú quieras. Sueña y fluye...Ve a donde seas feliz y vuelve para ser feliz en esos sitios que rondan tus sueños.

 

Y así sin más llega un momento donde todo cobra sentido de nuevo y tus pies simplemente vuelven a  temblar, preparándose para el calor, los miles de kilómetros y las maletas pesadas....

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