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  • Alexis Jonay Alvarez Alvarez

Los Tigres del Nepal

El ambiente se nota enrarecido, como si alguien o algo estuviera vigilándonos. Cada paso que damos, nos adentramos más y más en la densa maleza, formada por arbustos de gran tamaño que se extienden hasta donde alcanza la vista. Su color naranja amarillento, es perfecto para una emboscada. Provistos de palos de madera y mucho valor, nuestros guías locales, analizan cada huella en la arena, rastro de orina en la maleza, ruido…Con cuidado y detalle, para poder encontrar al majestuoso Tigre de Bengala que nos acecha desde que entramos a su “casa”.




La mayoría de las personas , cuando se les habla de Nepal, imaginan grandes montañas llenas de nieve y hielo, pero lo cierto es que Nepal, esconde una de las faunas salvajes más grande y peligrosa que nosotros hemos visto. Tigres, rinocerontes, ciervos, monos, cocodrilos...Están sueltos y salvajes por casi todo el territorio del País. Nosotros hemos decidido ir a su encuentro para poder observar desde el suelo y a pie, siempre respetando e interpretando sus señales, a este increíble animal.


Los parques naturales de este País son auténticos santuarios de vida salvaje y sirven de refugio a muchas especies que viven amenazadas por la caza ilegal, la deforestación y otros problemas que les persiguen en casi todo el mundo.



Resulta fácil imaginar las tristes y fatídicas historia que se oyen a lo largo y ancho de Nepal, sobre ataques de grandes felinos a personas o niños que regresan a casa o van en busca de leña para cocinar o calentarse al bosque, mientras caminamos por los estrechos caminos del bosque. El guía nos cuenta que estos tristes ataques, se producen por qué se está invadiendo el hábitat del Tigre, cambiando sus bosques por tierras de cultivo o de árboles de crecimiento rápido para su tala y venta.




Los grupos de ciervos que veíamos mientras caminábamos, estaban atentos a cualquier ruido o aullido que sonara en la espesura del bosque, preparados para salir corriendo y escapar de su gran enemigo. Los monos siempre estaban cerca de los ciervos, cómo cuidándolos, eran los primeros en avisar si había algo raro merodeando por allí, incluido nosotros. Impresionaba caminar por entre los altos arbustos sabiendo que, igual que los ciervos, éramos un objetivo fácil.


Nuestros guías nos tranquilizaban diciendo que el Tigre era capaz de identificar a los humanos y no atacaría, siempre que no se sintiera amenazado. Si lo veíamos muy de cerca o nos sorprendía por el camino, debíamos quedarnos quietos y retroceder lentamente sin apartar la vista de sus ojos. Fácil de decir, pero imagínate tener que hacerlo.



Los tigres no eran los únicos peligros de esta caminata. Los leopardos son más agresivos, pero solo atacan de noche, serpientes, panteras y Rinocerontes, entre otros muchos animales, merodeaban por allí. Estos últimos, los Rinocerontes, son más peligrosos que los tigres, dado que si se veían amenazados o sorprendidos, atacaban sin pensarlo con el cuerno por delante. También eran más fácil de ver, era algo indescriptible ver a ese enorme y prehistórico animal abrirse paso por la maleza con una facilidad increíble, usando solo su cuerno.



De repente, cuando estábamos todos subidos a lo alto de un árbol al acecho, el “Rey” apareció entre los arbustos para refrescarse en el riachuelo. Su impotente presencia dejo mudo al resto de los animales que estaban allí bebiendo agua, su color naranja amarillento era el camuflaje perfecto, casi no se le vio llegar. Las largas caminatas, los tres días buscando, el calor, sanguijuelas…Todo parecía haber desaparecido, dejando paso a un momento que recordaríamos para siempre.


Nepal, el país de los Tigres, de los Rinocerontes, de los Leopardos…En definitiva, el País donde los animales aún son realmente salvajes.



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