El paraíso Surfero

25/01/2018

Una aventura no comienza hasta que tienes claro hasta donde quieres llegar. Buscas por todos lados, miras mapas,  lees algo en internet…En este caso,  Timor era la "Gran Inexplorada" remota, poco conocida y con muchas posibilidades. El agua la sacábamos de un pozo y no había electricidad, ¡!Bienvenido a la aventura!!

 

Era mi primer viaje a Indonesia y ya quería que fuera distinto, había visto que indonesia era el objetivo de cualquier Rider, pero, como siempre, quería darle mi toque personal.

 

 

 Aterrizamos en Jakarta, y tras pasar la noche en el "peculiar" barrio de Jalan Jacksa, nos dirigimos a comprar los billetes rumbo Kupang (Timor). Esta ciudad acaba de salir de una larga guerra y pensábamos que nos íbamos a encontrar con la hostilidad como bandera. Aterrizamos casi de madrugada, un TUK-TUk destartalado se ofreció para llevarnos a donde le dijéramos, pero fue más listo que nosotros, nos soltó en el centro de la ciudad cogió su dinero y se perdió entre la oscuridad de la noche.

 

Ahí estábamos nosotros, de madrugada, en el centro de kupang y ni un alma en la calle..¿Que hacíamos?, habíamos tocado en muchos locales pero nadie abría o directamente ni se asomaban, cuando ya pensábamos pasar la noche al raso, una silueta apareció de la nada y nos ofreció ayuda. Titubeamos un poco al principio, pero era nuestra única salida, tras caminar un poco nos llevo a casa de un primo suyo donde no solo pasamos la noche de gratis, sino que acabamos cenando, duchándonos y contando historias de viajes y olas.

 

Al día siguiente, con nueva información, cogimos el barco y nos fuimos rumbo a Rote island. Una larga travesía, en un barco muy pequeño que nos llevaría a “otro” mundo. Rote se presentaba como una isla perdida con  espectaculares rompientes para todos los gustos, con T-LAND como máximo exponente.

 

 

Alguna de sus olas son:

 

Bo´a: Una derecha hueca, seca y rápida…Algo con lo que cualquier bodyboard sueña. A unos kilómetros hacia el norte de Nemberala.

 

T-Land: Una izquierda muy larga, con tres secciones tubera y que aguanta toda la fuerza del sweel que venga. Con la mar adecuada, puede llegar a ser el baño de tu vida.

 

The Bommie: En el medio de la playa de Nemberala, un pico que funciona con mucha fuerza del sur.

Suckies: Accesible solo en barco, un pico de derecha que rompe sobre un coral seco y poco profundo, a media marea se pone perfecto para poder realizar cualquier maniobra.

 

Todo un paraíso alejado de la mano de dios y de turistas de masas, unos de los lugares más auténticos que yo he conocido, con unas olas espectaculares. La sonrisa permanente de sus locales, los atardeceres perfectos en sus playas, los curioso de ver que algunos animales salvajes (cerdos, perros, cabras…) bajan al atardecer a refrescarse al mar mientras te miran, recordándote que allí tú eras el extraño y que, al igual que nosotros, disfrutaban de este momento mágico, te harán sentir que estas realmente en otro mundo.

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